El Aurinegro culminó este domingo su paso por el Torneo Federal A 2026 tras caer por 3-0 en su visita a Deportivo Rincón, en un encuentro correspondiente a la novena y última fecha de la Zona B de la Fase Reválida.
Nuestro equipo debió afrontar este compromiso en Neuquén sin chances de permanencia, dado que la pérdida de la categoría se había consumado tristemente en la jornada anterior. De esta manera, el partido marcó nuestra despedida oficial de la divisional en la que competimos a lo largo de las últimas temporadas.
Desde el arranque del encuentro, el elenco local, que necesitaba imperiosamente una victoria para meterse en los playoffs por el segundo ascenso, tomó el protagonismo. Durante la primera etapa generaron varias situaciones claras, pero se encontraron con la enorme figura de nuestro arquero, Mateo Raschia. El “1” aurinegro sostuvo al equipo tapando un peligroso mano a mano frente a Matías Domínguez y luciéndose ante un remate de Ezequiel Ávila que tenía destino de ángulo. Sin embargo, a los 41 minutos, el propio Ávila logró recibir dentro del área y con un tiro cruzado anotó el 1-0 parcial.
En el complemento, el dueño de casa continuó dominando las acciones y tuvo una oportunidad inmejorable para ampliar la ventaja desde los doce pasos. Allí, Raschia volvió a agigantarse al contenerle el penal a Domínguez, manteniendo a Santamarina con vida en el partido.
A pesar de la entrega del equipo y del esfuerzo de nuestro arquero, a los 30 minutos llegó el segundo golpe: un centro preciso de Ávila desde el sector izquierdo encontró en el segundo palo a Cristóbal Valbuena, quien conectó de cabeza para poner el 2-0. Ya en los minutos finales, una jugada de Bruno Di Bello por izquierda culminó en un centro que, desafortunadamente, se desvió en nuestra defensa y terminó en el fondo del arco, decretando el 3-0 definitivo.
Con este resultado, el conjunto neuquino llegó a los 15 puntos y abrochó su clasificación a la próxima instancia. Por el lado de Santamarina, se baja el telón de una temporada sumamente adversa y dolorosa. Será tiempo de reestructurar y trabajar puertas adentro para que el Aurinegro recupere su fortaleza y vuelva a ocupar el lugar que su historia merece.